Estaba trabajando en la carpintería, cuando me hablo María para ir a desayunar...¡Mmmmmm...Que rico! Esas torillinas que hace Mary me facinan. Estoy a un paso de ser mejor en cada cosa que hago. No creas, Juan, que no tengo dificultades. Diario las tengo. Batallar con los escribas que vienen a tratar de bloquear todo lo que hago.Me ponen tramillas, pero yo no caigo. Soy más inteligente que ellos. Bueno, además que nada me lo tomo demasiado en serio. La vida es como un juego.
Jesús: ¿Cómo le haces para permanecer todo el día de buen humor? Trato de escuchar más a los otros. No me prejuicio sobre ninguno. Los valoro de la manera más humana posible. Le veo lo positivo y divertido a cada asunto. Nada me perturba. Yo no dependo de lo que otros digan de mí. Yo valgo por mi mismo. Pasado el medio día, Jesús y Juan fueron a casa de Simón Pedro.baja, playa del amor.jpg