Hace frío en Jerusalem y los discipulos duermen. Yo tengo mucha hambre, pero me doy cuenta que el mundo está cada vez más perdido. Mi hambre es espiritual. ¡Padre, ayúdame en esta hora! Sin embargo, tengo que comunicar al mundo las nuevas de gran gozo. Que hay una nueva oportundad para vivir feliz. Que ´sigo vivo en tí y en mí. Que solamente en Cristo hay salvación, unción, gozo, perdón de pecados y una nueva oportunidad para ser felíz.
Pedro despierta, y dice: Te seguiré a donde quiera que vayas.
Pedro: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces...
Me retiro a la llanura cantando un himno, y sonriendo por el gran gozo de estar vivo.Buenas Noticias.htm
Escribe un comentario