EL DIARIO DE CRISTO: ¡CONSAGRACION!
Llegué al templo temprano, y cuál sería mi sorpresa que los escribas y fariseos hablaban de mundanerías, vanalidades, y glorias pasajeras. Ya no predicaban el gozo, ni las buenas nuevas de salvación se conformaban con hacer los rituales del culto a Dios. Algo como una conferencia, sin ser movidos por el Espíritu Santo. Me molesté y les dije la verdad sobre su forma de alabar a Dios.
Hoy es preciso que te dejes mover por Jesús, el autor y consolador de tu fe. Ya no puedes seguir viviendo en ese mundillo de falsedades que tanto te agrada.¡Busca al Señor en oración!
