EL DIARIO DE CRISTO. SANACIÒN.
En Jerusalem habìa 10 leprosos que pasando cerca de Jesùs, gritaban por un poco de misericordia. Jesús les dijo: "¿Qué quieren que haga por ustedes?"Ellos dijeron que nos quites esta enfermedad.
-"Vayan con los sacerdotes, conforme a la costumbre judía y diganles cómo habeis sanado". Cuando iban de camino, sanaron completamente de las llagas hediondas y putrefactas que tenían en todo su cuerpo. La piel volvió a surgirles como si se tratara de un hombre nuevo. Piel nueva donde había piel podrida. Buen olor donde no había más que mal olor. Uuna sonriza sugió en uno de ellos y dijo:
-"Regresaré a darle gracias a Dios".
-"Estas loco, vamos a divertirnos con mujeres, vino, placeres."En aquella época los únicos que podían sanar eran los sacerdotes, y los levitas. Si alguien más lo hacía se convertía en transgresor de la ley. Era un usurpador de funciones. Jesús lo era. Jesús quería confrontar la verdad con las mentiras de aquellos hombres.
-Y regresó el leproso sano. Uno de los nueve.
-Jeús preguntó: ¡Qué no eran 10!" ."¿Dónde están los otros nueve?".
Hay cantidad de personas que tienen problemas físicos y esprituales, pero se les olvida clamar a Dios; y cuando ya tienen su sanación se les olvida dar gracias a Dios.
