Estoy acostado en mi casa de Capernahum. Hoy es la Pascua en su segundo día. Celebración de la salida del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. Ahora somos libres como el mismo viento. El sol brilla en todo su esplendor. Es mediodía. Las palmeras se agitan a lo lejos. Por aquel lado, se ve la playa. De éste, logro ver el pueblo tranquilo, como la propia vida. Se presenta Lazaro y me dice: "Buen día,Jesús". ¿Cómo te va esta mañana?
- De maravilla.
Lazaro es flaco, jovial, pero un buen amigo.
¡Es mi amigo! Nos conocemos desde hace tiempo.
Me cuenta muchas cosas todos los días. Tomamos café con rosquillas hasta tarde, porque debemos velar para no entrar en tentación.Mi Mejor Amigo.htm