EL DIARIO DE CRISTO. Camino en integridad.
Voy por el desierto de Jerusalem y el polvo me molesta un poco. Las tolvaneras son muy fuertes en primavera. Siento que algunos granos de arena entran a mi boca, y me ahogo. Mis pies luchan contra el ventarrón del norte que sopla fuerte y golpetea en mi rostro. Mis ojos están entreabiertos, pues no puedo abrirlos completamente.
De pronto, cesa el viento, y veo calmado el paisaje. Un hombre se acerca a mí. Y me dice: ¡Jesús detente en tu camino! Sé que vienes fatigado de un ayuno de 40 días y 40 noches, pero hoy lo entregas. Ya casi es la hora.
-Su mirada es fuerte, y penetrante. Sus ojos parecen un poco rojizos. Su aspecto es de un hombre fuerte. No trae camisa, y baja de un camello. ¿Ves ésto? Dice: "Yo te daré todos los reinos del mundo y su gloria si de rodillas me adorares".Me toma del brazo, y dice:"Ahora volemos a lo alto de esa mezquita". "Jesús, echate abajo, porque escrito está que tu Padre mandará a sus angeles para que tu pie no tropiece con piedra". "Si no lo vas a hacer, de perdida deja que estas piedras se conviertan en panes, pues has de traer mucha hambre". No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Escrito está: No tentarás al Señor tú Dios, a el sólo servirás y adorarás". ¡Vete de aquí Satanás!
Después de este encuentro, me sentí mejor en casa de mi amigo Pedro.

maxi dijo
es muy bueno todo lo q escribes ,auqnue nadie lo haya valoraod.te feliicto
7 Junio 2009 | 04:29 AM